Hay cosas que se construyen en silencio.
No porque sean un secreto exactamente. Sino porque mientras las estás haciendo, todavía no sabes si van a ser algo real. Y nombrarlas en voz alta antes de tiempo se siente como romper algo frágil.
Llevo meses con esto.
Mientras publicaba, mientras grababa, mientras contestaba mensajes y seguía con lo de siempre, había algo más ocurriendo en paralelo. Algo que no enseñé. Que no mencioné. Que construí en el único espacio donde nadie me miraba.
Escribí una novela.
No un ensayo. No una extensión de lo que ya hago. Una novela de ficción. Con personajes que llevan meses viviendo en mi cabeza, con una ciudad que conozco de una manera que no había contado nunca, con una historia que empezó siendo una pregunta y terminó siendo esto: algo que no puedo seguir guardando sola.
Se llama Todas sus versiones.
Y tú eres la primera persona fuera de mi círculo más cercano que lo sabe.
No te lo cuento para anunciarlo. Te lo cuento porque si llevas un tiempo leyéndome, ya conoces la mitad de esta historia. La has leído entre líneas en lo que escribo. La has escuchado en lo que no digo del todo. Esta novela nació del mismo sitio que todo lo demás: de la necesidad de contar lo que no se ve.
Cuando llegue el momento, quiero que seas la primera en tenerla.
Por ahora, solo quería que supieras que existe.
Tala


