Hay momentos en los que mirar ya no es suficiente
A veces no hacer nada también es una decisión
Hay momentos en los que dejar pasar algo es más peligroso que intervenir.
No siempre es evidente. A veces parece una noche más. Una historia más. Un nombre más en la conversación. Pero no lo era.
Porque por primera vez todo empezaba a moverse demasiado rápido. Y cuando eso ocurre, normalmente es porque alguien ha decidido dar un paso más.
Aún no sabía cuál. Pero sabía que no podía seguir mirando igual.
Este relato forma parte del universo narrativo de este Substack, donde también reflexiono sobre moda real, identidad y estilo desde la experiencia. Descúbrelo aquí.


