Hay libros que lees y hay libros que estudias con subrayador y mil post it de referencias que sí o sí tienes que atesorar en la memoria. Batallón de Modistillas es de los segundos. Y eso no lo digo como cumplido vacío, lo digo porque lo tengo marcado, subrayado y como referencia en mi biblioteca desde que lo terminé.
Conocí a Leticia García en la presentación de su libro en The Style Outlets de Sevilla, un evento al que me invitaron y del que salí con la cabeza llena de cosas que no sabía que no sabía. Eso, cuando ocurre, es la señal inequívoca de que has estado delante de alguien que ha hecho bien su trabajo.
Lo que hace diferente a este libro
El periodismo de moda tiene un problema estructural que pocas personas nombran en voz alta: tiende a vivir en el presente. Lo que se lleva, quién lo lleva, cómo llevarlo. El pasado de la moda y muchas de las mujeres que formaron parte de él — su historia real, no la versión glamourizada — está enormemente poco documentado.
Leticia García fue a buscarlo. Y lo que encontró merece estar escrito exactamente como lo está. Batallón de Modistillas cuenta la historia de las mujeres que trabajaron en los talleres de costura desde finales del siglo XIX y con un peso importante a lo largo XX. No las diseñadoras famosas.
Las modistillas — las costureras, las aprendizas, las que hacían posible que existiera la alta costura mientras cobraban sueldos mínimos y trabajaban en condiciones que hoy serían inaceptables.
Leticia nos presenta una serie de casos en los que mujeres que no pertenecían a clases sociales altas consiguieron, a pesar de su género y condición, hitos relevantes en la moda. Eso es investigación. Eso es periodismo de moda que va más allá de la superficie y encuentra la historia real debajo.
Lo que me gustó específicamente
La documentación es impecable. Leticia García no especula — corrobora. Hay archivos, testimonios, contexto histórico, conexiones entre la industria de la moda y la realidad social desde mediados del siglo XX que yo no conocía y que después de leer el libro no puedo ignorar. Historias como la mujer que confeccionó el vestido de novia de Jackie Kennedy, la relación entre los orígenes de la industria textil italiana y el sindicalismo, la profesora que cambió la forma de enseñar la moda en las escuelas o la empresaria que transformó para siempre la venta de productos de lujo.
El tono es el correcto: riguroso sin resultar académico, accesible sin resultar superficial.
Eso es más difícil de conseguir de lo que parece y es exactamente lo que hace que el libro se lea con la misma facilidad con que se estudia.
Y hay algo más que valoro especialmente: el libro pone en el centro a personas que la historia de la moda habitualmente ignora. Las que hacen posible el glamour desde la trastienda, sin crédito, sin reconocimiento, sin que nadie las fotografíe en los desfiles.
Por qué debería estar en tu biblioteca
Si te interesa la moda — no como tendencia, sino como fenómeno cultural, social e histórico — este libro es una referencia que no tiene sustituto en español. Si te interesa la historia de las mujeres trabajadoras en el sector — cómo vivían, qué hacían, en qué condiciones — este libro también. Y si simplemente buscas periodismo bien hecho, del que investiga de verdad antes de escribir, este es un ejemplo de que todavía existe y de que merece leerse.
Me lo bebí de una sentada. Lo tengo en la biblioteca. Y cuando alguien me pregunta por libros de moda que no sean catálogos de tendencias, este es el primero que recomiendo.
¿Habéis leído Batallón de Modistillas? ¿Qué otro libro sobre la historia oculta de la moda me recomendáis para la biblioteca? Os leo abajo.


